Abuso sexual infantil, más frecuente que el abuso físico o los golpes

Y aunque suene alarmante, las cifras sobre casos de abuso sexual infantil pasan por encima de la violencia física, lo que puede llevar a preocuparnos y paralizarnos, o a tomar medidas de acción y prevención ante tan temible suceso.

Los niños y adolescentes necesitan supervisión, ¿Cuántas veces no lo hemos leído? y es así. Recordemos que a esta edad no se cuenta con la madurez necesaria para sobrellevar ciertas dificultades y en ocasiones no se conoce la información adecuada para comprender que se está en peligro.

Uno de esos temas en donde se carece de información es la educación sexual, tanto a familiares como educadores les sigue costando trabajo orientar a los niños y jóvenes sobre este tema. Sin embargo la cantidad de casos de abuso sexual cada vez más grande demanda la intervención del ser humano en este tema.

En el 92% de los casos el abuso se da hacia mujeres menores de edad y casi el 90% de las víctimas de abuso sexual no habla de ello, haciendo cada más difícil la detección e intervención ante este problema.

Existen falsas creencias sobre el abuso sexual que impide que se actúe de forma pertinente ante la situación, como:

“El abuso sexual se da poco o no existe”.
“Los agresores sexuales, son enfermos mentales o tienen una apariencia desagradable”.
“El abuso sexual solo es cuando hay violación”.
“El abuso sexual se detecta con facilidad”.
“El abuso sexual es un fenómeno relacionado con la pobreza”.
“El niño que dice ser abusado, generalmente miente”.
“Los niños confunden la realidad con la fantasía”.
“Los niños lo inventan solo para llamar la atención”.
“El abuso sexual es provocado por la víctima”.
“El abuso sexual infantil solo se da en lugares oscuros y solitarios”.
“Se necesita mucho tiempo para abusar de un niño o niña”.

Es importante comprender que el abuso sexual no solo es la penetración vaginal o anal, o intento de ella con los genitales, otras partes del cuerpo o con objetos, por parte del abusador/a; sino también:

  • El tocamiento de genitales del niño o niña por parte del abusador/a.
  • Tocamiento de otras zonas del cuerpo del niño o niña por parte del abusador/a.
  • Incitación por parte del abusador/a al tocamiento de sus propios genitales.
  • Elaboración o exposición de material pornográfico en las que participen un niño o niña.
  • Contacto bucogenital entre el abusador/a y el niño/a.
  • Exhibición de sus genitales por parte del abusador/a al niño o niña.

Es decir, el abuso sexual es cualquier actuación con motivo sexual realizado con persona menores de edad o incapaces de consentir y/o comprender lo que sucede, llegando a cosificar a la víctima ignorando su sentir; se establece una relación de dependencia en donde el abusador/o tiene el poder, el control y la autoridad. 

No existe un perfil del abusador, sin embargo se estima que en el 97% de los casos el abusador es hombre y el 85% se presenta en el ambiente familiar; llegando a ser incluso más grande el número de agresores que tiene una relación cercana a la persona afectada que personas extrañas. El 95% de los agresores son heterosexuales y tienen una vida sexual activa; y hacen uso de la lealtad y el cariño para persuadir a la víctima, así como de regalos o dinero, y en su mayoría se basan en la fuerza para efectuar el abuso.

Características que propician ser víctima de abuso sexual infantil:

  • Escasa o nula educación sexual.
  • Baja autoestima.
  • Timidez o retraimiento.
  • No establecer límites.
  • Actitud de sumisión.
  • Falta de habilidad para tomar decisiones.
  • Vivir separados de los padres.
  • Aislamiento.
  • Necesidad de afecto y atención.
  • Alguna discapacidad.
  • Abuso de drogas y/o alcohol.

Algunos indicadores físicos, conductuales y emocionales de abuso sexual son:

  • Ropa interior manchada, ensangrentada o rasgada.
  • Moretes, sangrado o lesiones en zona genital y/o anal y en los pechos.
  • presencia de semen en la boca, genitales o ropa.
  • Dificultad para sentarse y/o caminar.
  • Enrojecimiento en la zona genital.
  • Quejas por dolor anal y/o vaginal.
  • Masturbación inadecuada o excesiva.
  • Conductas y conocimiento sexual inapropiado para su edad.
  • Cambios repentinos de comportamiento.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Evita lugares o personas en específico.

Como prevenirlo:

  • Dejar claro al niño que su cuerpo es suyo, dándole una educación sexual adecuada a su edad.
  • Enseñar a no obedecer indiscriminadamente (a todas las personas).
  • Fortalecer la intuición o el rechazo a la agresión (confiar en sí mismo cuando sienta peligro).
  • Hablar sobre los secretos que lastiman.
  • Respetar las decisiones del niño enseñándole a respetar (si no quiere tener contacto físico con alguien respete sus límites y muéstrele formas de ser educado).
  • Diferenciar caricias positivas y negativas.
  • Hágales saber lo valiosos que es y fortalezca sus habilidades.
  • Propicie un ambiente donde el niño se sienta seguro y protegido
  • Enseñar que cualquier persona puede lastimarlos (sin tener una apariencia de bruja u ogros como en los cuentos), hasta un familiar.
  • Permita que se exprese, escúchelo y dele valor a su opinión
  • Sea afectuoso, exprese con palabras, caricias y hechos el amor; así sabrá diferencia entre quien le ama y quien dice amarlo para aprovecharse de él.

Qué hacer ante un caso de abuso sexual

  • Mantener la calma, así el niño se sentirá seguro
  • Creer lo que dice el niño/a
  • Ser afectuoso/a y recordarle que se le ama siempre, y que él es capaz de seguir transmitiendo amor
  • Señalarle al niño/a que se le protegerá y resguardarlo
  • Atender médicamente al niño/a (revisar físicamente)
  • Reforzar al niño/a por decir la verdad y por ser valiente
  • Evitar descalificaciones o burlas
  • Poner énfasis en que hay solución
  • Comunicarle al niño/a que no ha tenido la culpa de lo sucedido y asegurarle que no se permitirá que se repita.
  • Evitar exagerar la reacción ante la situación
  • Mantener la situación en privado
  • Buscar ayuda profesional

Y recuerde, todos los tipos de abuso sexual dejan secuelas significativas en el niño o adolescente que fue afectado. Por lo que es importante enfrentarlo.

2 comentarios sobre “Abuso sexual infantil, más frecuente que el abuso físico o los golpes

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